domingo, 23 de diciembre de 2007

Nota La Nación - por Fernanda Mugica

La ciencia ficción y el cómic, en versión teatral
Zona liberada se basa en El Eternauta

David Rubinstein, Javier Barceló y Nahuel Cano se confiesan fanáticos del cómic y la ciencia ficción. Fue este gusto por el género lo que los llevó a enfrentar la difícil tarea de trasladar la ciencia ficción al escenario. Con Zona liberada , que se estrena hoy en el teatro Beckett, el Grupo Teatral Carne de Cañón no sólo se animó a la ciencia ficción, sino que también se metió con el cómic más famoso de la Argentina, El Eternauta , de Héctor G. Oesterheld. El director, Rubinstein, y los actores, Barceló y Cano, explican que la idea original no era hacer una adaptación de esta historieta, sino que surgió a medida que iban avanzando en el trabajo para hacer una obra de ciencia ficción. "La primera parte fue más de despliegue del material. Por suerte todos compartimos un imaginario ligado al cómic y a la ciencia ficción. Después estructuramos todo ese material en una obra y ahí se fueron descubriendo referencias a El Eternauta . Pero cuando empezamos a improvisar no estaba pensado así", comenta Cano. Rubinstein señala que nunca tuvieron un texto previo, sino que lo fueron armando a partir de los ensayos: "Es lo que se le dice dramaturgia de actor, donde se trabaja a partir de lo que propone el actor y lo que se ve es la unión del actor y la dirección". Barceló explica que la obra no es exactamente una adaptación de El Eternauta , con todos sus personajes y hechos, sino que se trata más bien de una inspiración para crear otra cosa. "Como todos conocíamos el material, se fue para ese lado. Son la misma cantidad de personajes y la mayoría de los sucesos son los mismos pero en otro lugar", comenta. Cano agrega que desde un primer momento pensaron en no hacer a Juan Salvo y los otros personajes de la historieta, sino construir nuevos personajes, situarlos en otra parte de Buenos Aires, durante las mismas circunstancias escritas por Oesterheld. Utilizar otros personajes, coinciden los tres, los liberaba de tener que representar a los originales. "Es como hacer a José de San Martín. Después dicen «Che, las patillas estaban muy mal»", comenta Rubinstein, riendo. "Sobre todo porque tiene un club de fanáticos importante. No queríamos cargar con esa mochila", agrega Barceló. Representar los acontecimientos narrados por Oesterheld en un escenario presenta una gran dificultad, por eso Zona liberada se ocupa de lo que les sucede a esas personas, atrapadas en su casa, mientras se produce una invasión, y no en mostrar la invasión en sí. "La cuestión pasaba por cómo esas subjetividades iban atravesando la invasión. Al principio obviamente aparecía más como una cuestión de tratar de graficar la invasión. Después nos dimos cuenta de que, en realidad, lo que tenía un tratamiento escénico más rico era focalizarnos en cómo se iban trastocando los vínculos. Eso nos fue llevando a cierto realismo", señala Cano. Barceló destaca que les gustó el desafío de tener que hacer creíble esta situación desde la actuación. "También el riesgo que teníamos era que quedara ingenuo pero creemos que no quedó así. Durante el proceso nos corrimos de todos los elementos que eran demasiado explícitos para salirnos de cierta ingenuidad. Por ejemplo, el idealismo de esa época no es el de ahora, entonces la versión que hicimos de esta otra gente nos daba permiso para la lectura que tenemos hoy en día de la realidad y de la ciencia ficción", explica. A pesar de las dificultades, los responsables de la obra están muy conformes con los resultados que han obtenido después de trabajar sobre este material durante un año y medio. Otra gran satisfacción que tuvieron fue el apoyo que recibieron de Elsa Oesterheld, viuda del creador de El Eternauta , y de Francisco Solano López, dibujante de la historieta. Solano López les regaló un dibujo hecho por él, donde se ve a los actores de la obra, parados detrás de una ventana, mirando cómo cae la nieve sobre Buenos Aires. María Fernanda Mugica

No hay comentarios: